KROHNE presenta PipePatrol NEO, una nueva solución integral para la detección de fugas, detección de robos y monitorización de tuberías. En el núcleo del sistema se encuentra NEPM (Neural Engine Pipeline Monitoring), la tecnología de última generación de KROHNE para la monitorización interna continua de tuberías.
El sistema combina la inteligencia artificial con modelos físicos probados, proporcionando una forma eficaz de gestionar los complejos riesgos de las tuberías modernas: desde la corrosión y el fallo de los equipos hasta la interferencia de terceros, las tomas ilegales y los impactos ambientales. Está diseñado para una amplia gama de aplicaciones, incluyendo tuberías de petróleo y gas, procesos químicos, redes de agua y aguas residuales, así como infraestructuras de calefacción urbana e hidrógeno.
PipePatrol NEO aplica NEPM, un enfoque multimétodo mejorado con IA que integra modelado hidráulico avanzado, reconocimiento de patrones estadísticos y mediciones en tiempo real de caudal, presión y temperatura. Al comparar continuamente un modelo de "tubería virtual" con los datos operativos reales, el sistema detecta desviaciones y las analiza mediante el reconocimiento de patrones basado en IA. Aprende continuamente de los datos operativos, se adapta a las condiciones cambiantes y ofrece información precisa y fiable de la tubería en tiempo real. Esto permite una detección más rápida, una localización de fugas de alta precisión y un mínimo de falsas alarmas, incluso en condiciones operativas complejas y transitorias.
Gracias a su diseño modular, PipePatrol NEO se puede adaptar con precisión a los requisitos de los operadores de tuberías: desde la detección de fugas altamente sensible y la identificación de robos en tiempo real hasta la detección de rupturas, pruebas de estanqueidad, monitorización de tensiones y modelado predictivo. El sistema se puede instalar en tuberías existentes e integrarse perfectamente en sistemas SCADA.
Además de mejorar la seguridad y la eficiencia operativa, PipePatrol NEO también realiza una contribución significativa a la sostenibilidad: la detección temprana de fugas ayuda a prevenir la contaminación ambiental, reducir la pérdida de recursos valiosos y desbloquear el potencial de ahorro de energía.